Vinos tintos

Cabernet Sauvignon

Cabernet Sauvignon   Ampliar imagen (© Deutsches Weininstitut (DWI)) Esta uva se cuenta entre las más conocidas variedades del mundo. En total se cultivan en el mundo aproximadamente 165.000 hectáreas de Cabernet Sauvignon. En Alemania, la superficie de cultivo se limita, sin embargo, a sólo 270 hectáreas (Riesling: 21.000 hectáreas), de las cuales la mitad se halla en el Palatinado. La variedad se consolida muy lentamente en Alemania.

Cabernet Sauvignon es una de las variedades de vid que maduran muy tarde. Sus uvas tienen particularmente muchos taninos, pepitas y colorantes, por lo cual el vino adquiere un color profundamente oscuro, siendo apto para una crianza en barrica y un largo almacenamiento.

Los vinos hechos con Cabernet Sauvignon tienen un gran carácter y poseen el típico bouquet de grosella negra y un aroma de pimiento verde. Una particularidad de la variedad es que el aroma y el sabor del vino permanecen inalterados bajo las más diversas condiciones de clima y suelo. Como acompañante de comidas, el Cabernet Sauvignon se adecua excelentemente para carnes asadas de vacuno o cordero con salsas oscuras.

Dornfelder

Dornfelder es el más exitoso producto alemán de cruce de variedades de vides. La uva fue creada a mediados de los años 50 del siglo XX en la Escuela Vitivinícola Weinsberg, en Wurtemberg. La Dornfelder comenzó a imponerse a mediados de los años 70. Hasta entonces no existían más de 100 hectáreas de Dornfelder. Hoy se cultivan unas 8.200 hectáreas, lo que representa un ocho por ciento de las superficies dedicadas a la vid en Alemania. Solamente el Spätburgunder (Pinot Negro) se cultiva más entre las variedades tintas. A orillas del Nahe, en el Palatinado, en Rheinhessen y en Wurtemberg, la Dornfelder se cuenta ya entre las variedades “classic”.

Se trata de una variedad robusta y resistente. Si se la deja crecer libremente, tiende a grandes rendimientos. Por ello, muchos viticultores cortan algunas uvas al comienzo del periodo de maduración, para reducir el rendimiento y apoyar así la concentración de extractos en las uvas restantes. La vid plantea algunas exigencias a los suelos, contentándose de mala gana con tierras arenosas o pedregosas.

Con esta variedad se producen sobre todo vinos tintos secos, en parte también criados como semisecos. Hay dos tipos diferentes de crianza. El primero subraya los intensos aromas de frutas, tales como guinda, mora y saúco, y se vende joven. La nueva cosecha se puede comprar en parte ya como “primeur”.

Otros viticultores crían el Dornfelder en barricas grandes o pequeñas, subrayan más los taninos y la estructura del vino, reduciendo los aromas a frutas. En la mayoría de los casos se trata de vinos sabrosos, suaves y armónicos. El Dornfelder es fácil de identificar por su color oscuro profundo.

Lemberger

Lemberger Ampliar imagen (© Deutsches Weininstitut (DWI)) Desde hace años se registra un paulatino pero continuado aumento de las superficies cultivadas con esta vid. La variedad está clasificada como “Blauer Limberger”. “Lemberger” y “Blaufränkisch” son sinónimos para vinos alemanes producidos con uva de esa variedad. La uva Lemberger, de maduración tardía, tiene probablemente sus orígenes en los viñedos del curso inferior del Danubio. En el siglo XIX, una “Sociedad para el Mejoramiento del Vino” del Reino de Wurtemberg hizo reducir el cultivo de diversas parras de producción masiva en la región y fomentó la propagación de las mejores variedades, como la Lemberger. El “Lemberger de Wurtemberg” está considerado como el vino preferido del Presidente Federal alemán Theodor Heuss y se dice que también el Príncipe Bismarck y Napoleón estimaron mucho esta variedad.

En 2006, el Lemberger se cultivaba en 1.650 hectáreas (1980/85, unas 400 a 500 hectáreas). Esta variedad se planta casi exclusivamente en Wurtemberg, donde tiene una participación del trece por ciento en el total de vides. La uva Lemberger exige un clima cálido y lugares protegidos del viento, ya que echa hojas tempranamente y madura tarde. La vid plantea grandes exigencias al lugar y requerimientos medios al suelo. Crece particularmente bien en fértiles suelos arcillosos de loess y su rendimiento es mediano. La especialidad de Wurtemberg alcanza en lugares muy buenos calidades de punta, excelentes a nivel internacional.

Los vinos Lemberger se presentan en diversas variantes. Por un lado se producen vinos livianos y frutales; por otro, sobre la base de calidades de cosecha tardía y uvas escogidas, tintos ricos en extractos y taninos. Generalmente, esos vinos son de un rojo oscuro intenso. En nariz presentan un aroma que recuerda a zarzamoras, cerezas, guindas, ciruelas, grosella, uva espinosa, saúco, plátano y cacao, también con notas vegetales, como de judías verdes o pimiento verde. En cuanto a sabor, los tintos se presentan, según el tipo de crianza, con reminiscencias de frutas o con predominancia de taninos, y generalmente con un largo dejo. Ocasionalmente, marcado por la crianza en barricas, el vino Lemberger posee también encanto y calor mediterráneos. La cava Lemberger está considerada una particular rareza.

Merlot

Esta variedad se cuenta entre las uvas tintas más cultivadas del mundo. En Alemania entró recientemente en la lista de las diez variedades más plantadas. Originaria de Francia, ya se cultivaba en el siglo XVIII. En Alemania está autorizada desde 1997. En el Palatinado existen 200 hectáreas con viñas de Merlot y en Renania-Hesse, otras 140 hectáreas.

La uva Merlot madura relativamente temprano y tiene una alta densidad de mosto. Los vinos que produce, bastante oscuros, recuerdan el sabor de ciruelas, sintiéndose en la boca blandos y suaves. Ello les ha ganado muchos amigos. En parte, la crianza se realiza en forma varietal, en parte se crían también cuvées en barrica junto con otras variedades. Los Merlot de barrica acompañan adecuadamente platos fuertes, un Merlot sencillo puede acompañar platos livianos o beberse simplemente solo.

Schwarzriesling

A pesar de su nombre, el Schwarzriesling no está emparentado con el Riesling: con éste tiene en común sólo la maduración tardía y la forma de las uvas. Sus antepasados provienen de Borgoña. En Alemania, el Schwarzriesling también se conoce como "Müllerrebe" (“Pinot Molinero”, en Francia “Pinot Meunier”). Esa denominación se debe a los pelillos en el reverso de las hojas y las puntas de los brotes, que dan la impresión de que la viña hubiera sido enharinada.

En Alemania, el cultivo de la uva Schwarzriesling se limita en su mayor parte a Wurtemberg. No obstante, esta variedad alcanza una participación de más del dos por ciento en el total de la superficie de viñedos. Desde los años ochenta hasta hoy, la superficie de cultivo pasó de 1.000 a más de 2.400 hectáreas. El Schwarzriesling plantea a la ubicación de los viñedos y el suelo menos exigencias que el Spätburgunder (Pinot negro). Esta variedad poco complicada crece bien en suelos arcillosos y de loess. Debido a su floración tardía no se ve particularmente amenazada por las escarchas de mayo.

Los vinos de Schwarzriesling tienen un color rojo rubí hasta rojo teja y un aroma a fruta parecido al del Spätburgunder, pero con un cuerpo más bien fino. Se cría en variantes secas, pero también de dulzura frutal.

Spätburgunder

Spätburgunder Ampliar imagen (© Deutsches Weininstitut) Lo que el Riesling es en calidad para los vinos blancos, lo representa el Spätburgunder (Pinot negro) para los tintos: vinos para satisfacer las más altas exigencias.

La variedad Spätburgunder o Pinot Negro pertenece a la familia de las uvas Pinot, una de las primeras variedades obtenidas a partir de viñas silvestres en la parte occidental de Europa Central. A la región del Lago de Constanza llegó alrededor del año 900. En la región de Rheingau comenzó a cultivarse en el siglo XIII.

En Alemania se cultivan unas 11.800 hectáreas de Spätburgunder, lo que representa más del diez por ciento del total de las parras en el país. La mayoría de los cultivos de Spätburgunder se halla en Baden (casi 5.900 hectáreas) y en el Palatinado (casi 1.600 hectáreas). Otras regiones importantes de cultivo son Rheinhessen, Wurtemberg, Rheingau y la cuenca del Ahr. En diez regiones se la cuenta entre las uvas “classic”.

Esta noble y muy antigua variedad exige muchos cuidados y plantea grandes exigencias al clima y el suelo. Los mejores resultados los da en ubicaciones “Riesling”, es decir, las mejores. Si las condiciones para su crecimiento son buenas, desarrolla su plena forma y retribuye los esfuerzos con los más hermosos tintos del mundo. La variedad es criada mayormente como tinto seco, en parte también con un cierto azúcar residual. A veces se encuentran también rosados de Spätburgunder y también cavas. Si las uvas son prensadas inmediatamente después de la cosecha, a partir del jugo blanco se puede producir también un “blanc de noirs”, un vino blanco de uvas tintas. Las cualidades superiores son criadas por los vinicultores también en barrica.

El sabor de los vinos hechos con uva Spätburgunder es amplio y aterciopelado; su aroma, frutal y con reminiscencias de almendra. El Spätburgunder típico posee un aroma ligeramente dulzón, que recuerda a frutas rojas, desde la fresa, pasando por la cereza y la zarzamora hasta la grosella negra. En los vinos criados en barrica se agrega la presencia de sabores de vainilla y canela.

El Spätburgunder moderno, de un rojo fuerte, más taninos, menos ácido y a menudo corto almacenamiento en barricas pequeñas, cobra hoy cada vez más importancia. Los vinos Spätburgunder son ideales para el invierno. Se los bebe a temperatura ambiente de 16 a 18 grados centígrados.

Trollinger

La variedad de uva Trollinger es originaria del sur del Tirol y el vecino Trentino, si bien allí se la conoce como Vernatsch o Schiava. Los romanos la trajeron a través de los Alpes, primero a las regiones de Bergstraße y el Palatinado. Más tarde pasó a Wurtemberg, donde la Trollinger es hoy la variedad tinta más cultivada, aún más que la Schwarzriesling y la Lemberger. Vinos Trollinger no se producen casi en bodegas fuera de Wurtemberg. La concentración en una de las regiones vinícolas alemanas más meridionales obedece a razones climáticas: las uvas requieren un largo periodo de crecimiento antes de alcanzar su madurez. Además, esos vinos se han transformado en una especie de “bebida nacional suabia”. Suabia es una región histórica, actualmente parte de los Estados federados de Baden-Wurtemberg y Baviera.

La mayoría de los vinos son criados por los bodegueros en forma de tintos frescos, robustos y poco complicados. Algo de azúcar residual les confiere armonía y una dulzura complementaria. Vinos de mayor calidad son raros. Los Trollinger, ligeros y vivaces, no exigen un almacenamiento de años, sino que se pueden beber ya un año después de la cosecha. Por lo general se presentan en la copa con un color rojo claro; en buenos años, también rojo rubí. Es un sobreentendido que el vino que muchos consumidores beben casi diariamente siente muy bien.