Fascinación Patrimonio Mundial

Luthergedenkstätten in Wittenberg Ampliar imagen (© DZT/Jochen Keute) Alemania participa activamente en la conservación de los monumentos culturales del mundo. Ahora fue elegida nuevamente miembro del Comité del Patrimonio Mundial, hasta el 2015.

Durante los próximos cuatro años, Alemania contribuirá en gran medida a definir el desarrollo de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial de la UNESCO. En la 36 Asamblea General de la UNESCO, Alemania fue elegida en París el 7 de noviembre de 2011 nuevamente miembro del Comité del Patrimonio Mundial, que representa a los 188 Estados signatarios de la Convención. Luego de 14 años, Alemania regresa a esa institución, encargada de tomar las decisiones fundamentales en relación con la Herencia Mundial de la UNESCO. Entre ellas se cuenta también la inclusión de nuevos sitios en la lista del Patrimonio Mundial.

La reelección para esa institución de la UNESCO es para Alemania un gran éxito… y todo un reconocimiento. Cornelia Pieper, ministra adjunta en el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores, la calificó de “una prueba de confianza en el compromiso de Alemania con la conservación de los sitios del Patrimonio Mundial no sólo en Alemania, sino también internacionalmente”. En 2012 se celebra el 40 aniversario de la adopción de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial.

La actual Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO contiene más de 900 sitios naturales y culturales. De Alemania se hallan registrados 36. Sólo en España, Italia, China y Francia hay más. En la lista de sitios célebres hay una serie de muy diversos monumentos arquitectónicos, palacios, iglesias, monasterios y cascos históricos, paisajes, jardines y sitios del Patrimonio Industrial. Si uno quisiera visitarlos a todos, podría necesitar semanas. Pero en ese viaje obtendría una excelente impresión de la historia cultural alemana.

Entre los sitios más destacados de los más dignos representantes de la Herencia Alemana se incluyen los Palacios y Jardines Prusianos en Berlín y Potsdam, el fabuloso Castillo de Wartburg cerca de Eisenach y la Residencia de Wurzburgo con sus gigantescos frescos de Tiepolo. Entre los monumentos religiosos se destacan las seculares catedrales de Aquisgrán, Colonia, Spira, Tréveris y Hildesheim.

Völklinger Eisenhütte Ampliar imagen (© DZT/Hans Peter Merten)

Igual de singulares son los sitios asociados con el nombre de Martín Lutero, de la Reforma Protestante en Wittenberg, Eisleben y Eisenach. Más profanos son los sitios de la cultura industrial, los cuales, sin embargo, han dejado una importante huella en la historia alemana. Por ejemplo la fábrica siderúrgica de Völklingen, en el Sarre, y el complejo industrial de la mina de carbón Zollverein, en Essen. Tan solo en estos sitios es posible pasar días enteros y aprender mucho sobre la época en que el carbón era el oro negro de la economía mundial. Mucho tiempo tiene que programar el turista para las visitas a Bamberg, Goslar, Lübeck, Ratisbona, Quedlinburg, Stralsund y Wismar, todos sitios del Patrimonio de la Humanidad.

Los completos cascos antiguos de esas ciudades se hallan bajo la protección de la UNESCO. El sitio alemán de mayores dimensiones del Patrimonio Mundial es sin duda el Mar de Wadden, en el Mar del Norte entre Alemania y Holanda, con cerca de 10.000 kilómetros cuadrados. Sin embargo, los 550 kilómetros de las antiguas fronteras del Imperio Romano baten el récord como mayor hallazgo arqueológico de Europa. En el año 2011, a la lista de los sitios alemanes de la Herencia Mundial se agregaron tres más: la Fábrica de Fagus en Alfeld, un excepcional ejemplo de moderna arquitectura industrial; cinco Hayedos Antiguos en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Brandeburgo, Turingia y Hesse; y los Palafitos Prehistóricos en el sur de Alemania.  

Muskauer Park/Park Mużakowski Ampliar imagen (© picture-alliance/dpa) Aunque se destaquen por su diversidad, estos sitios del Patrimonio Mundial de Alemania tienen algo en común: Alemania. Es el tercer mayor contribuyente al Fondo del Patrimonio Mundial de la UNESCO e interviene a favor de un desarrollo prudente y sostenible de todos los tesoros protegidos por la UNESCO. Y Alemania comparte con gusto esta experiencia y competencia en la conservación y restauración, participando activamente en la preservación del Patrimonio Cultural en todo el mundo, incluso más allá de esos sitios de la UNESCO. Por ejemplo, en el marco del Programa de Conservación Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores: de 1981 a 2010, más de 2350 proyectos en 142 países han recibido apoyo por un valor total de 50,2 millones de euros, para la restauración de edificaciones y objetos históricos, asistencia y equipamiento técnico para museos y archivos. El abanico de proyectos es amplio y fascinante. El común denominador en casi todos es que desempeñan un papel especial en la identidad cultural de sus países, como la Capilla de Hathor en la olvidada ciudad antigua de Naga en el Sudán, la ciudad templo de Angkor en las selvas de Camboya o el Jardín de Babur en Kabul, capital de Afganistán. Especial importancia otorga el programa de preservación de la cultura a la transmisión y el intercambio de conocimientos. Con esos fondos se promueve la formación y capacitación de restauradores, archiveros, arqueólogos y directores de museos en el extranjero.

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